Preparación
- En un bol cremosea las 2 cucharadas de margarina con la primera taza de azúcar, usando una cuchara de palo. Incorpora los huevos y revuelve hasta que la mezcla quede pareja; después agrega la harina con los polvos de hornear y une con las manos hasta obtener una masa suave y fácil de trabajar.
- Unta con margarina un molde de kuchen o de tarta y espolvorea apenas un poco de harina. Estira la masa dentro del molde y pincha el fondo con un tenedor para que no se infle. Hornea en horno precalentado durante 20 minutos, hasta que la masa esté cocida.
- Para el almíbar, pon en una olla el agua, la segunda taza de azúcar, la canela y los clavos de olor, y calienta a fuego bajo hasta que el azúcar se disuelva y rompa el hervor; entonces retira del fuego.
- Lava las rumbas, córtalas en rodajas y quita la piel con un cuchillo, siguiendo el contorno de cada rodaja; solo se aprovecha la pulpa. Deja la pulpa en el almíbar unos 10 minutos para que tome el dulzor y los aromas.
- Cuando el almíbar esté frío, reparte la pulpa con su almíbar sobre la masa horneada. Bate la leche con la crema chantilly en polvo, a mano o con batidora, hasta que espese y quede firme; ponla en una manga y decora el borde del kuchen. Refrigera de 1 a 2 horas, hasta que cuaje.
Fuente: Tu receta, tu historia (CNCA, 2017) — receta de Fidelina Cáceres Pacha, Región de Tarapacá