Preparación
- Para la polenta, saltea la cebolla con el orégano, el cilantro y el ají de color; agrega la mantequilla, sal y pimienta. Cuando la cebolla esté transparente, vierte el agua hirviendo (puede ser leche, o mitad y mitad) y deja caer la polenta en lluvia, revolviendo hasta que espese, más firme o más líquida según prefieras. También puedes usar chuchoca en lugar de polenta.
- Para la salsa, hidrata antes las callampas secas en agua tibia y pícalas en trocitos. Sofríe la cebolla y el ajo picados finos, agrega ají de color, comino y las callampas, y luego los tomates picados y la albahaca. Deja reducir y remueve de tanto en tanto, así no se pega al fondo; añade el vino, salpimienta y reduce hasta la consistencia que quieras.
- Sirve la polenta con la salsa y, si quieres, queso parmesano rallado.
Fuente: Tu receta, tu historia (CNCA, 2017) — receta de Pamela Morelli, Región de Valparaíso